Introducción
¿Sabías que puedes deducir parte de los gastos de tu vivienda si utilizas un espacio exclusivamente para trabajar? Es una oportunidad interesante para ahorrar en impuestos, aunque, claro, no todo es tan fácil como parece. Hacienda tiene sus normas y le encanta revisar con lupa este tipo de deducciones. Pero no te preocupes, aquí te explicamos cómo hacerlo bien y sin complicaciones (de los suministros te hablaremos en el próximo número de esta Newsletter ...)
¿Qué es y cómo funciona?
Si tienes una habitación en casa dedicada 100% a tu actividad profesional (y recalco lo de "100%": nada de usarla como cuarto de invitados o sala de juegos), puedes deducir gastos como el alquiler, los intereses de hipoteca y, si eres propietario, incluso la amortización de la vivienda. Eso sí, hay condiciones específicas para cada caso:
- Alquiler: Necesitas un contrato mixto (vivienda y local de negocio). Esto implica que el arrendador debe separar la parte profesional del contrato y aplicar IVA sobre ella. ¿El problema? Muchos caseros no quieren complicarse con este detalle, así que no siempre es posible.
- Hipoteca: Solo puedes deducir los intereses (olvídate del capital) y siempre en proporción al espacio profesional.
- Amortización de la vivienda: Si eres propietario, puedes deducir el gasto proporcional correspondiente a la amortización del inmueble destinado a actividades profesionales. La amortización anual se calcula aplicando un porcentaje sobre el valor de adquisición o construcción (excluido el valor del suelo), generalmente el 3%.
Requisitos clave
- Decláralo en Hacienda: Cuando te das de alta como autónomo, tienes que especificar qué parte de tu vivienda utilizas para trabajar en el Modelo 036 o 037 (por cierto, todo parece indicar el modelo 037 va a pasar a la historia ...) Sin esto, no puedes aplicar ninguna deducción.
- El espacio debe ser exclusivamente profesional: ¿La habitación tiene una cama? ¿La usas para guardar la bicicleta? Entonces no, no cuenta.
- Contrato de arrendamiento mixto (si estás de alquiler):
Este tipo de contrato es imprescindible para deducir la parte profesional del alquiler. Sin él, este gasto no es deducible.
- Documentación justificativa: Mantén facturas, escrituras, contrato de alquiler y cualquier documento que demuestre el uso profesional.
¿Qué impuestos permiten deducir estos gastos?
- Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF):
Puedes deducir gastos como el alquiler (si hay contrato mixto), los intereses de hipoteca y, si eres propietario, la amortización proporcional al espacio profesional.
- Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA): Solo puedes deducir el alquiler si hay un contrato mixto en el que se desglose la parte profesional con IVA.
- Impuesto sobre Sociedades (IS): En general, los gastos relacionados con la vivienda habitual no son deducibles para sociedades, salvo que la vivienda esté a nombre de la empresa. Precaución importante: Incluir la vivienda habitual dentro del patrimonio de la SL puede ocasionar serios problemas fiscales y legales, como la imputación de rentas por uso personal. Esta opción debe analizarse con mucho cuidado y solo aplicarse en casos excepcionales.
¿Qué opina la AEAT sobre esto?
Consultamos directamente con Hacienda, y esta fue su respuesta:
“Puedes deducir parcialmente los gastos de vivienda en proporción al uso profesional, siempre que quede acreditado el uso exclusivo y que se cumplan los requisitos documentales. En el caso del alquiler, debe existir un contrato mixto sujeto a IVA. Si eres propietario, puedes deducir la amortización anual proporcional al espacio profesional declarado”.
Nuestra experiencia
En la práctica, nos hemos encontrado con lo siguiente:
- El contrato mixto es una rareza:
La mayoría de arrendadores huyen de él porque les obliga a gestionar IVA. Esto deja a muchos autónomos sin poder deducir el alquiler.
- La amortización es útil para propietarios:
Aunque no todos lo conocen, deducir la amortización proporcional de la vivienda puede marcar la diferencia en su IRPF.
- El uso exclusivo marca la diferencia: Si tienes una cama, un armario o cualquier cosa que no sea estrictamente profesional en la habitación, Hacienda probablemente dirá “no”.
Conclusión
Deducir los gastos relacionados con el espacio profesional en tu vivienda es una gran ventaja fiscal, pero requiere cumplir normas específicas como el contrato mixto para el alquiler, la exclusividad del espacio o calcular correctamente la amortización si eres propietario. Consulta con un asesor fiscal si tienes dudas sobre cómo hacerlo correctamente.
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Nota importante: Este contenido tiene carácter informativo y no constituye asesoramiento fiscal, contable o legal. Las circunstancias específicas de cada caso pueden variar, por lo que te recomendamos consultar siempre con un abogado o asesor fiscal especializado antes de tomar decisiones basadas en esta información.